Los FabLabs nos permiten expandir nuestras posibilidades de diseño-fabricación y acortar distancias, no solo entre la idea y el producto, sino entre diversas comunidades creativas. Las herramientas de fabricación digital se fundamentan en el intercambio entre bits y átomos, lo que nos permite interconectar diversas fases de un proceso productivo en diversos lugares del mundo; tal es el caso de los talleres recientemente realizados Fab Labs and Informalism. Self-Fabrication 2.0. Caracas Workshop y Open Design Sao Paulo, donde estudiantes de arquitectura y diseño industrial, respectivamente, realizaron diversas propuestas de modelos digitales que luego fueron enviados -vía Internet- al FabLab BCN, donde se materializaron. Los resultados se comparten en diversas plataformas web, donde pueden ser retroalimentados por otras personas haciendo uso de las redes sociales para continuar la evolución del producto.








